Manuel Rosado y Beldad nació en Miguelturra el 11 de diciembre de 1829 y, tras desempeñar en su juventud un modesto empleo en el Ayuntamiento de Miguelturra (seguramente como escribiente o ayudante del secretario), llegó posteriormente a destacar en tres facetas:
-
Calígrafo: donde alcanzó una gran reputación y
realizó multitud de obras.
-
Librero: fue dueño de la afamada librería Manuel
Rosado de Madrid.
- Editor: alcanzando gran fama sus ediciones de
libros educativos destinados a profesores y alumnos.
En cuanto a su desempeño como calígrafo, trabajando en la
librería madrileña de José González, y junto a él, amplió sus conocimientos
sobre el arte de la caligrafía y no tardó en darse a conocer como buen
calígrafo, singularmente en la letra española.
Hacia 1870 publicó una colección de 18 muestras siendo las
dos últimas una de letra redondilla y otra gótica, mientras que hacia 1880
publicó otra colección de muestras, en este caso de letra inglesa, redondilla,
gótica y de adorno.
Con respecto a su estilo, utiliza fundamentalmente la letra
bastarda (letra que deriva de la cancilleresca, utilizada en el renacimiento,
hacia una letra más inclinada y con formas más redondeadas) de Iturzaeta
(calígrafo que estaba en contra de los adornos caligráficos exagerados), pero
algo más graciosa, por no ser tan estrecha y por ser menos inclinada. También
utilizó la letra inglesa y la gótica.
Entre las obras propias más destacadas relacionadas con la caligrafía
se encuentran “Método racional y lógico de escritura española” (cuadernos de
papel gráfico), “Método racional y lógico de escritura Redondilla”, “Método
racional de escritura inglesa” o “Método racional y lógico de escritura”.
Como librero, tras su empleo en el Ayuntamiento de
Miguelturra, a finales de la década de los 50 del siglo XIX, se marchó a Madrid
para trabajar como dependiente en una librería. Aquí comenzó su carrera como
reputado librero. Esta librería estaba situada en la Carrera de San Francisco,
4 y pertenecía a D. José González Jordán que, posteriormente, llegó a ser su
cuñado. Estuvo trabajando en esta librería hasta diciembre de 1866 (1) cuando
inaugura una propia en la calle de los Caños Viejos, 5 también de Madrid (2) con
el nombre de Librería Manuel Rosado que, desde el inicio, se especializó en
libros educativos destinados al alumnado de las escuelas de primaria.
No transcurrió demasiado tiempo para que el negocio le
empezara a ir bien y en agosto de 1877 decide trasladar la librería Manuel
Rosado al centro de Madrid, concretamente al número 9 de Puerta del Sol con el
nombre de “Centro Bibliográfico” (3) y donde poco tiempo después decide fundar también
una casa editorial. A pesar del nuevo nombre comercial que le puso a la librería,
ésta siempre se conoció como la librería de D. Manuel Rosado.
En octubre de 1886 traslada la casa editorial a unos 100
metros de la librería, concretamente a la calle Esparteros, 11 mientras que la
librería continuó en Puerta del Sol, 9
En julio de 1889, y ya por última ocasión, traslada la
librería al número 10 de la calle Montera, también en el centro de la ciudad de
Madrid (4).
Pero quizás en la faceta que más destacó fue en la de editor,
ya que se encargó de la edición de numerosos libros educativos de distintos
autores y también, bastantes libros propios, trabajando para todo tipo de
público, pero fundamentalmente, con las escuelas de primaria a cuya comunidad
educativa (alumnado y profesorado) iban destinadas la mayoría de sus obras.
Destacan entre los libros de producción propia:
-
“Floresta
de la infancia” (1871), una colección de cuentos, fábulas, leyendas o poesías
con el objetico de incentivar la lectura en niños y niñas (5) y “Tablas
generales de cuentas ajustadas del nuevo sistema métrico y monetario” dirigido
al personal adulto en esta ocasión, en especial a los oficinistas de los
establecimientos comerciales o almacenes (6).
-
En 1880 publica “Los mil treinta y un
problemas”, obra que consiguió elogios en la prensa especializada: “D. Manuel Rosado ha prestado un
importante servicio al Magisterio de España con la obra que acaba de publicar…
Es un trabajo hecho con exquisito tino y de gran utilidad para el profesorado…”
(7)
-
En 1882 publica “Nuevo Método Racional y Lógico
de Lectura” (8) y “Lecciones de Industria y Comercio para las Escuelas de
Primera Enseñanza” (9)
-
Uno de sus años más prolíficos fue 1889 en el
que publica “El instructor de las niñas”, “Cuadro completo de pesas y medidas y
demás aparatos del sistema métrico decimal”, “Cartilla Iconográfica”, “Método
de lectura, el Teléfono de la Lectura”, “Método de lectura para niños” y
“Resumen dialogado explicativo de los cuadros de Historia Sagrada” (10)
-
Una de sus obras más importantes fue “El
instructor teórico-práctico de Ortografía dudosa y bellezas caligráficas”
publicada en 1893. El objeto de este curioso libro es dar ejemplos de
ortografía equívoca en las letras y en los signos de puntuación, por medio de
narraciones adecuadas, en las que se presentan junto con las voces homónimas, pero
que se escriben de diverso modo. También se incide en el empleo de los signos
ortográficos en situaciones dudosas o difíciles. Esta obra tuvo una excelente
crítica: “Una verdadera joya para la
primera enseñanza… que viene a llenar un vacío, no solo en los colegios y
escuelas de 1ª y 2ª enseñanza, sino entre toda clase de personas;
considerándolo, sobre todo, de gran utilidad para los jóvenes que se dedican a
la carrera de Magisterio.” (11)
-
“Repertorio de manuscritos para uso de las
escuelas de primera enseñanza” publicada en 1902 fue su última obra. Comprende
formularios de cartas, documentos, juegos, curiosidades, etc. y un tratado de
Mitología. En ella aparecen muchos ejemplos de letra cursiva moderna para
acostumbrar a los niños a la lectura de las más difíciles y descuidadas.
Manuel Rosado fue un hombre muy respetado, admirado y
elogiado como editor. Una muestra de ello proviene de una crítica de uno de sus
catálogos, el del año 1874: “D. Manuel
Rosado, que con incansable actividad y esmerado celo hace muchos años se ocupa
de la publicación y venta de libros de educación y enseñanza, acaba de publicar
un nuevo Catálogo General…” (12)
Pero uno de los grandes hitos en su vida profesional y en su
faceta como editor e incluso como inventor de objetos destinados a la pedagogía
se produjo en junio de 1882. Ese mes en Madrid tuvo lugar un congreso
pedagógico y, para darle más realce y prestigio, la sociedad de El Fomento de
las Artes organizó una exposición pedagógica, concretamente en un edificio
situado en los jardines del Museo Arqueológico en la calle Embajadores. Esta
exposición fue la primera de este género en España, y llamaba la atención “por la multitud y variedad de objetos que
encierra y por los estudios que cada uno revela aisladamente.” (13)
En la sala quinta de esta exposición, D. Manuel Rosado
presentó objetos y útiles necesarios para una “Escuela Modelo”, alcanzando un
éxito sobresaliente tal y como podemos comprobar leyendo algunas de las
críticas que los especialistas hicieron sobre su exposición y reflejaron en la
prensa de la época:
-
“Varias
veces hemos tenido el gusto de visitar la Exposición Pedagógica sita en la
calle de Embajadores… y no podemos menos de consignar como material notable de
enseñanza algunos objetos que en su instalación ostenta el entendido editor de
esta corte don Manuel Rosado… El planetario de metal, movido por un mecanismo
dentado, peculiar del aparato, cubierto bajo una campana de vidrio, es una
invención notabilísima, porque el discípulo ve a primera vista y comprende la
marcha de los cuerpos celestes. Los encerados caligráficos envuelven en sí una
revolución en la enseñanza de la escritura. La larga práctica del Sr. Rosado en
el ramo, ha originado este pensamiento que ha llevado a cabo, presentando tan
útil adelanto. También hay un excelente «Cuadro físico, meteorológico y
geológico de la tierra, y reloj cosmográfico y unas esferas de precisión en
relieve. Creemos que esta instalación alcanzará un buen resultado, por ser, sí
no la primera de todas, desde luego de las más principales, por cuyo motivo
felicitamos al expositor.” (14)
-
La sala
quinta, sumamente espaciosa, representa un modelo de escuela española, cuyos
objetos han sido expuestos por el librero-editor D. Manuel Rosado. Todas sus
paredes se hallan cubiertas de notables colecciones de muestras de Iturzaeta,
láminas de historia natural, carteles de lectura y cuadros de distribución del
tiempo y del trabajo. Son verdaderamente notables los modelos de mesas para
escribir y los encerados con marcos de un nuevo sistema, inventado por el mismo
Sr. Rosado” (15)
Como colofón a su exposición “Escuela Modelo”, D. Manuel Rosado recibió el premio de primera
clase de la sección “Material de Enseñanza” de la Exposición Pedagógica. (16)
Manuel Rosado fue un gran profesional y, como veremos
posteriormente, una gran persona, aunque también hubo gente que intentó
aprovecharse de él. Se conocen dos casos en este sentido que sufrió a lo largo
de su vida. Así, en mayo de 1875 descubrió que habían falsificado varias de sus
obras, por lo que tuvo que hacer público este hecho para evitar el fraude (17).
Por otro lado, en abril de 1895 fue víctima de una estafa; un individuo,
haciéndose pasar por el director de un colegio infantil, le estafó varias cantidades
de libros (18).
En el lado positivo hay muchos aspectos de su vida que lo
definen como un gran hombre.
En junio de 1893 fue nombrado síndico de empresarios y
editores (19).
En mayo de 1882 Manuel Rosado celebró un banquete con sus
más estrechos colaboradores, amigos, autores y representantes de la prensa de
primera enseñanza y de la general en la fonda “Los dos Cisnes” en la madrileña
calle Alcalá; banquete que sirvió como homenaje de los invitados al propio
Manuel. Según escribió uno de esos colaboradores, el escritor de libros
didácticos Miguel María Guillen de la Torre, el homenaje se realizó por “su constante propósito de interesarse por
el mejoramiento de la educación de la niñez española y concebir el propósito de
publicar una serie de tratados para todas y cada una de las asignaturas que
abraza el programa de las escuelas de niños… Empresa de tales dimensiones
fácilmente se comprenderá no se lleva a cabo sin vencer multitud de obstáculos,
y sin una inmensidad de sacrificios; pero la laboriosidad y perseverancia del
librero M. Rosado, su amor a la enseñanza y el cariño y respeto que le
dispensan los profesores, por reconocer en él tales prendas, han sabido vencer
aquellos y someterse a éstos.” (20)
Según Real Decreto del 23 de enero de 1883 D. Manuel Rosado
fue condecorado como Caballero de la Real y Distinguida Orden Española de
Carlos III en el ramo de Primera Enseñanza (21). Para resaltar la importancia
de esta condecoración es necesario recordar que la Real y Distinguida Orden
Española de Carlos III fue establecida por el rey Carlos III con la finalidad
de condecorar a aquellas personas que se hubiesen destacado especialmente por
sus buenas acciones en beneficio de España y la Corona y, desde su creación, es
la más distinguida condecoración civil que puede ser otorgada en España.
El 11 de septiembre de 1891 se produjo, como consecuencia de
un temporal, el desbordamiento del río Amarguillo en la localidad toledana de
Consuegra. El terrible resultado fue la muerte de 359 personas y que el pueblo
quedara reducido a escombros, tratándose de la mayor catástrofe natural de la
historia de la provincia de Toledo. Tras el desastre de las inundaciones se
produjo una inmensa ola de solidaridad en toda España. Desde todos los rincones
llegaron ayudas para reconstruir un pueblo que había quedado en ruinas. (22)
Manuel Rosado no fue ajeno a este lamentable y terrible suceso y se volcó en
ayudar al pueblo de Consuegra con sus medios. Así quedó reflejado en la prensa
de la época: “El editor D. Manuel Rosado
se ha dirigido al Alcalde de Consuegra ofreciéndole montar una escuela,
dotándola de cuantos útiles y libros puedan necesitarse para la educación de
los niños que a ella concurran en el acto de la apertura.” (23 y 24)
Manuel Rosado y Beldad falleció en su domicilio de la calle
Montera, 1 de Madrid el 14 de febrero de 1904 a los 74 años de edad. (25)
Fuente: Diccionario Biográfico y Bibliográfico de calígrafos
españoles. Tomo II. Emilio Cotarelo y Mori. Imprenta de la Revista de Archivos,
Bibliotecas y Museos. Madrid. 1916
_________________________________________
Notas:
(1)
Avisos de Madrid (28 de diciembre de 1866)
(2)
La Idea (25 de julio de 1870)
(3)
La Época (28 de agosto de 1877)
(4)
La Correspondencia de España (8 de septiembre de
1900)
(5)
El Magisterio Español (10 de mayo de 1871)
(6)
Avisos de Madrid (26 de agosto de 1871)
(7)
El Magisterio Balear (30 de octubre de 1880)
(8)
El Graduador (19 de julio de 1882)
(9)
La Unión (11 de octubre de 1882)
(10) Gaceta de Instrucción
Pública (15 de noviembre de 1889)
(11) Boletín de Primera
enseñanza (2 de mayo de 1893)
(12) El Magisterio Español (30
de mayo de 1874)
(13) El Siglo (7 de junio de1882)
(14) El Debate (23 de junio de 1882)
(15) La Época (5 de julio de 1882)
(16) El Correo (19 de julio de 1882)
(17) El Magisterio Español (30
de mayo de 1875)
(18) La Correspondencia de
España (1 de mayo de 1895)
(19) El Liberal (15 de junio de
1893)
(20) Gaceta Universal (27 de
mayo de1882)
(21) La Unión (10 de febrero de
1883)
(22) ABC (8 de septiembre de
2016)
(23) El Heraldo de Madrid (23
de septiembre de 1891)
(24) El Magisterio Balear (10
de octubre de 1891)
(25) El Siglo Futuro (16 de
febrero de 1904)
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