MUJERES MANCHEGAS EN CLAVE LOCAL

Contenido completo de la charla con el mismo título celebrada en la Biblioteca Pública del Estado en Ciudad Real el 14 de mayo de 2026

INTRODUCCIÓN

Esta charla se engloba dentro del proyecto llamado “Mujeres en la Mancha de Don Quijote”, en el que la Biblioteca Pública del Estado en Ciudad Real participó en la 7ª Pasantía de Iberbibliotecas (Red de Bibliotecas Públicas de Iberoamérica) celebrada en Lima en el mes de noviembre de 2025 con el lema “Mujeres en la memoria: reflexiones y acciones de las bibliotecas en torno al Patrimonio Documental Femenino”; con el objetivo de tratar de recuperar la historia cotidiana de los pueblos de la provincia de Ciudad Real a través de sus mujeres.

La charla contará con tres bloques en los que hablaré de mujeres nacidas en la provincia de Ciudad Real que fueron y son un referente dentro de sus distintos ámbitos y que han protagonizado, durante los últimos años, la sección local de la Biblioteca Pública del Estado en Ciudad Real a través de la difusión de su vida y obra en la página web, en la exposición “Ciudad Real en clave local” y en las redes sociales dentro de los apartados denominados “Sabías que…”, “Tal día como hoy”, “Hace cien años” o “Curiosidades locales”.

En el primer bloque conoceremos la labor de mujeres hasta hace poco bastantes desconocidas, pero cuyo legado se ha ido poniendo en valor en los últimos años y que ya aparecen en la enciclopedia de mujeres referentes de Castilla La Mancha “Olivia Sabuco” o en la exposición “Mujeres referentes en Castilla La Mancha”.  El segundo bloque estará dedicado a dar a conocer otras mujeres que, aún hoy en día, siguen siendo poco conocidas. Por último, en el tercer bloque, destacaré el papel principal que tuvieron algunos grupos de mujeres en acontecimientos históricos.

Todas ellas fueron y son un referente dentro de sus distintos ámbitos.

 

PRIMER BLOQUE: Mujeres manchegas reconocidas en los últimos años

Leonor Serrano Pablo:

Una de las primeras mujeres inspectoras de educación, además de gran pedagoga, educadora, abogada, escritora y feminista nació en la localidad ciudadrealeña de Hinojosas de Calatrava un 22 de febrero de 1890. Introdujo en España el método Montessori.

A los seis años deslumbra en su pueblo a la Reina Regente María Cristina al ganar un certamen literario, lo que propició que la propia Reina decidiera financiar sus estudios en el Colegio Sagrado Corazón de Madrid.

Al finalizar estos estudios se presentó por libre a las oposiciones, obteniendo el título de Maestra Elemental en Toledo y Maestra Superior en Guadalajara.

En 1909, se matricula en la Escuela Superior de Magisterio en la Sección de Ciencias donde coincide durante sus estudios desde 1909 hasta 1912 con algunos de los futuros maestros y maestras que recordará en su libro La Educación de las mujeres de mañana por la influencia en su forma de vivir y pensar y en sus percepciones de las relaciones de género existentes en la época.

En 1913 se traslada a Barcelona donde había conseguido plaza en una de las primeras promociones de mujeres inspectoras escolares. Al año siguiente, becada por el Ayuntamiento de Barcelona, viaja a Roma para seguir un curso con la doctora María Montessori, donde conoce su famoso método. Su interés se centró en la educación de los párvulos siendo una persona clave en las investigaciones de su enseñanza, en las metodologías empleadas y la relación de los niños y niñas con su madre como primera educadora, lo que le hace plantearse de nuevo el papel de la mujer en la sociedad y el tipo de educación que recibe. Fue la que propuso ampliar la edad en la Escuela Obligatoria y además de apostó por la enseñanza en los adultos.

Participa en 1916, en el Ateneo de Barcelona, en el Cursillo de Educación Femenina con su conferencia «la Educación Femenina» en el que ya plantea argumentos que se pueden equiparar a nuestra época, como el reconocimiento del trabajo femenino, el salario que deben recibir, etc.

En 1924, gracias a nueva beca, viaja por Francia, Bélgica y Suiza junto a su marido el pedagogo y también inspector de enseñanza Josep Xandri, y así conoce de primera mano la enseñanza social y su aplicación en cursos complementarios de formación y escuelas de adultos.

A su regreso, inmerso el país en la Dictadura de Primo de Rivera, las propuestas innovadoras de Leonor y su marido no son muy bien recibidas y es desplazada obligatoriamente a Zaragoza y Huesca, donde aprovecha para estudiar Derecho. Regresa a Barcelona en 1930 y es admitida en el Colegio de Abogados, empezando a ejercer como tal. Proclamada la República, Leonor es una de las voces que en Cataluña defiende entre otros el derecho al voto femenino, el acceso de las mujeres a todos los cargos y una ley del divorcio.

Es también en estos años cuando publica tres libros de lectura dirigidos a las niñas donde divulga su idea de niña moderna, mujer del mañana y expone ideas tan importantes como su defensa de una maternidad entendida en sentido integral y la defensa de la coeducación como parte fundamental en la educación de la infancia.

La guerra civil desbarata su vida al morir en los bombardeos su hijo y su marido, ella huye a Francia, pero tiene que regresar a Madrid en 1939 para cuidar a su anciana madre. Al terminar la guerra fue acusada de «izquierdista racionalista y laica», y sin poder ejercer como maestra, pudo mal vivir el resto de sus días dando clase y aportando a la sociedad de la época aquello que mejor sabía hacer: educar.

Falleció en Madrid el 24 de abril de 1942 justo antes de que el Tribunal Militar la condenara.

Actualmente el Instituto de la Mujer de la JCCM tiene unas becas para estudios universitarios que llevan su nombre destinadas a mujeres víctimas de violencia de género y a sus hijas e hijos. Igualmente, existe el Premio "Leonor Serrano Pablo" a la Excelencia en la Labor Docente que es un reconocimiento otorgado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) que distingue la calidad, compromiso y mejora continua del profesorado. Evaluado por ANECA, premia a los docentes universitarios que alcanzan la excelencia.

Elisa Cendrero Arias del Castillo y Fernández de Sierra

Nació en Ciudad Real el 17 de septiembre de 1898 y falleció en la misma ciudad el 29 de abril de 1977 y fue una ilustre dama benefactora y erudita conocedora de la historia, curiosidades y anécdotas de Ciudad Real

Era descendiente por línea materna de Francisco Antonio Fernandez de Sierra Méndez Flores, caballero profeso de las órdenes y caballería de Calatrava, San Fernando y San Hermenegildo que luchó contra los franceses, siendo nombrado por el monarca Fernando VII, gobernador político y militar de Almagro y Campo de Calatrava.

 Su padre fue don José Cendrero, presidente de la Diputación Provincial en dos ocasiones además de senador del reino.

Su marido fue D. Ramón Medrano, caballero de la Orden de Calatrava, dueño de Benavente y su castillo (actualmente derruido), Jefe de Fomento y Diputado. Murió prematuramente en 1923.


Recibió a lo largo de su vida diferentes distinciones y reconocimientos:

-           Presidenta de Honor de la Cruz Roja Española en 1940

-           Hija adoptiva de Carrión de Calatrava en 1975

-           1ª Medalla de plata al deporte provincial concedida por la Delegación Provincial de Educación y Deportes (por la donación de terrenos en Carrión de Calatrava para hacer un polideportivo) en 1976

-           Premio Cervantes a su meritoria labor cultural concedido por el Ayuntamiento de Ciudad Real a título póstumo en 1985

Poco antes de morir, manifestó su voluntad, a hijas y nieta, de donar la casa familiar y patrimonio al Excmo. Ayuntamiento capitalino con el fin de dedicarlo a Museo. Así se hizo y el El Museo-Archivo histórico municipal “Elisa Cendrero” que se inauguró como tal el día 14 de enero de 1983.

 En su interior se pueden contemplar muebles de época, una importante colección de pintura, enseres etnográficos, etc., destacando la estupenda colección de abanicos de los siglos XVII al XIX y la cerámica del siglo XVII.

Capítulo aparte merecen los fondos del Archivo Histórico Municipal, que posee documentos de los siglos XIII al XIX. Este archivo acoge los documentos históricos del municipio. Consta de sala de lectura y un depósito de documentos en el que se conservan todo el corpus documental desde el año 1255 (año de fundación de la ciudad) hasta 1900, excepto la serie de Actas Municipales, que se encuentra en el Museo Municipal López-Villaseñor. Como documento singular destaca la “carta Puebla de Fundación de la Ciudad (1255)”, otorgada por Alfonso X “El Sabio”.

En la planta baja hay obras de diversos artistas como Joaquín Araujo Ruano, Angel Andrade, Manuel López-Villaseñor, Lorenzo Aguirre y Gloria Merino. También hay tres salas dedicadas al artista ciudadrealeño Carlos Vázquez Úbeda.

La planta alta está dedicada a Museo de la familia Medrano / Cendrero entre cuyas obras cabe destacar un retrato al pastel de Dña. Elisa Cendrero, pintado por Ismael Blat en 1929: igualmente hay enseres, recuerdos y mobiliarios familiares. En la galería pueden apreciarse colecciones de armas blancas de los siglos XVI al XX procedentes de fábricas de Toledo; así como primitivas armas de fuego y una breve biblioteca con ejemplares de los siglos XVII, XVIII y XIX. En habitaciones contiguas hay un piano, jarrones y cerámicas de finales de siglo XIX y principios del XX. En la Capilla se exhiben objetos religiosos, de culto, atuendos sacerdotales, así como cuadros de diferentes épocas. En el gabinete podemos admirar pinturas de Carlos Vázquez y Ángel Andrade y en el salón principal una “Sagrada Familia” de pintor anónimo del siglo XIX y una obra barroca del año 1671 pintada por C. Hornt (“Dama de Fuego”).

Antonia Roldán Fernández:

Nació en la calle Cohombro de Miguelturra el 20 de noviembre de 1913, siendo la segunda de nueve hermanos. Fue una de las primeras mujeres licenciada en Física en España y está considerada la primera meteoróloga española.

A los tres años se trasladó a Ciudad Real, donde permaneció hasta los 16 años. Culminó sus estudios primarios en el colegio de los Jesuitas y los estudios superiores en la academia general de enseñanza Pérez Molina. Se examinó del bachillerato en Madrid y obtuvo la calificación de matrícula de honor.

Cursó Ciencias Físicas en la Universidad Central de Madrid, donde se licenció, siendo de las primeras cinco mujeres en hacerlo en España y donde también hizo el doctorado. Tuvo como maestros, que más influyeron en su trayectoria académica y profesional, al eminente científico Julio Palacios, catedrático de Termología, vocal de la Junta para Ampliación de Estudios, presidente de la Sociedad Española de Física y Química, y miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y, sobre todo, a Arturo Duperier Vallesa, catedrático de Geofísica en la Universidad Central, especializado en radiación cósmica con el que trabajó en el departamento de Electricidad y Magnetismo del Instituto Nacional de Física y Química, que dirigía Blas Cabrera con ayuda financiera de la Fundación Rockefeller, haciendo experimentos de radioactividad atmosférica.


En 1935 cuando tenía 22 años ingresó en el antiguo Servicio Meteorológico Nacional tras aprobar las oposiciones para la escala de Auxiliar de Meteorología, siendo una de las cuatro primeras mujeres en hacerlo antes de la guerra civil, tras la donostiarra Felisa Martín Bravo que había accedido al Cuerpo Superior de Meteorología en 1929 y que se había convertido además en la primera doctora en Física de la universidad española. Su primer destino fue el Observatorio Meteorológico del Retiro, trasladándose después a la Ciudad Universitaria como jefa de climatología.

Ya durante la dictadura franquista, el Instituto Nacional de Meteorología pasó a formar parte del Ejército, por lo que se dejaron de admitir mujeres al militarizarse todos los empleados. Además, con el nuevo Reglamento de 1941 el ingreso al Cuerpo Superior de Meteorología sólo podía realizarse desde la plaza de auxiliar y sus requisitos eran tener cinco años de antigüedad en el servicio, presentar la titulación estipulada y defender una memoria científica ante un tribunal. Tras cumplir estos requerimientos, Antonia Roldán consiguió acceder al Cuerpo Superior de Meteorólogos, con rango militar de teniente, en el que permaneció hasta su jubilación. Dada su formación y experiencia profesional tuvo diversas responsabilidades dentro del servicio, pero fundamentalmente se centró en el campo de la climatología, concretamente en la vigilancia y seguimiento del clima, publicando numerosas monografías dedicadas a la climatología en diversas provincias de España.

Reconocimientos:

El 10 de julio de 2007 el pleno del ayuntamiento de Miguelturra por unanimidad el acuerdo de asignar el nombre de Antonia Roldán a la nueva calle situada entre las calles Malpica y Buque.

El 8 de marzo de 2022 con motivo del Día Internacional de la mujer se inauguró en el CEIP (colegio de infantil y primaria) María Elena Maseras de Miguelturra el "aula Antonia Roldán Fernández", dedicada a experimentar con la ciencia.

En el año 2004, dentro de los actos organizados por el Ayuntamiento de Miguelturra para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, recibió un homenaje en su localidad natal para reconocer y recompensar la trayectoria de "una mujer pionera y transgresora”’, según la definió el también meteorólogo y periodista Manuel Toharia, invitado al acto y que la considera su verdadera maestra en el oficio.

En el concurso "Descubre Mujeres Científicas en Ciudad Real" la categoría accésit de Educación primaria recibe el nombre de Antonia Roldán. Este concurso está organizado por el ayuntamiento de Ciudad Real y la Universidad de Castilla-La Mancha dentro del proyecto: Mujeres Ingeniosas, dirigido a estudiantes de primaria y secundaria y orientado a la difusión y el fomento de la vida y trabajo de las mujeres científicas, ingenieras y tecnólogas reconociendo su labor y su impacto en la sociedad.

Obra: El clima en Ciudad Real. Instituto Nacional de Meteorología, 1983.

 

SEGUNDO BLOQUE: Mujeres manchegas por descubrir

La Xantipa:

Jantipa García Jiménez nació en 1843 en Alhambra, el famoso pueblo de la Mancha de Ciudad Real donde los romanos, entre otras culturas, se asentaron y del que aún hoy pueden visitarse sus vestigios. Desde allí se trasladó a Argamasilla de Alba al contraer matrimonio con Pascual Aparicio Sánchez, un viudo dedicado al transporte y la industrialización de maderas que llegó a ser uno de los mayores contribuyentes del municipio.

La unión no fue bien vista por todos. Jantipa era 25 años más joven que su marido, lo que no estuvo exento de críticas, como sucedía en la época. Pero poco le importó a ella el cotilleo, pues muy ocupada se hallaba criando los ocho hijos que tuvo con Aparicio: Isabel, Remedios, Luis, Tomás, Pascual, José, Mercedes y Gabriel; y parte de los seis retoños que Aparicio había aportado de su anterior casamiento.

Cuando Pascual Aparicio falleció, Jantipa se encontró prácticamente en la ruina y ante el peligro de perder su hogar. Lejos de rendirse, tomó una decisión que escandalizó a más de uno en el pueblo. Llegó a un acuerdo con el comprador de la casa familiar y se reservó una estrecha franja de unos cuatro metros de fachada, justo frente a la Glorieta, punto neurálgico de Argamasilla, para convertirla en la famosa Fonda de la Jantipa.

En 1905, el director del diario El Imparcial encargó a José Martínez Ruiz, «Azorín», una serie de crónicas viajando por los lugares cervantinos. Azorín se hospedó en Argamasilla de Alba y encontró en Jantipa a la encarnación del carácter manchego. Con fina ironía y erudición, Azorín se refirió a ella como «La Xantipa». A través de sus artículos —compilados posteriormente en su célebre libro La ruta de Don Quijote—, Jantipa deja de ser una simple posadera para convertirse en un personaje literario de pleno derecho; una mujer pragmática, resolutiva y terrenal, que contrasta maravillosamente con el idealismo quijotesco que los literatos iban buscando.


La fama de Jantipa traspasó las fronteras del costumbrismo español gracias al poeta nicaragüense Rubén Darío. Como corresponsal, Darío cubrió las festividades del centenario y relató su experiencia manchega en una crónica publicada en el prestigioso diario La Nación de Buenos Aires. La inclusión de Jantipa en estos textos atestigua el profundo impacto que su recia personalidad, su hospitalidad y su fonda generaron en los viajeros, convirtiéndola en un símbolo vivo de la realidad cervantina contemporánea.

Jantipa García Jiménez falleció en Argamasilla de Alba el 20 de agosto de 1923, a la edad de ochenta años. Había sobrevivido a la ruina, a la viudedad, al qué dirán y a los deudores. Había criado una familia numerosa, regentado una fonda y recibido en su mesa a algunas de las plumas más brillantes del mundo hispánico.

Su historia representa a las miles de mujeres anónimas de la España rural del siglo XIX que, sin educación formal ni recursos, sostuvieron familias enteras con una mezcla de ingenio, carácter y trabajo. Su fonda, modesta como era, se convirtió en escenario de la gran literatura; y ella misma, sin saberlo ni proponérselo, en un personaje literario de pleno derecho.

Hoy, su nombre sigue vivo en la memoria de la comarca y en las páginas de La Ruta de Don Quijote, ese libro en el que Azorín supo ver, en una fonda de cuatro metros de fachada y en una mujer sin letras, la esencia más auténtica de La Mancha.

Concha Peña Pastor:

Nació en Ciudad Real el 9 de noviembre de 1906.

Fue una activista feminista, profesora, licenciada en Filosofía, Derecho y Medicina, doctora en Derecho, políglota, conferenciante, escritora y política. Tras exiliarse en Panamá, llegó a ser subdirectora de la Biblioteca Nacional.

Tras terminar el bachillerato en 1917 y, después de obtener el grado de maestra nacional, cursó tres licenciaturas, la de Filosofía y Letras, sección letras, la de Derecho y la de Medicina. Llegó a obtener el grado de Doctora en Derecho. Su actividad docente la desarrolló, en España, en el Instituto de San Isidro y en el Cardenal Cisneros, donde llegó a ser ayudante numeraria. Al mismo tiempo, ejerció la abogacía y preparó, en la modalidad de libre, las asignaturas de Medicina. Fue políglota, con dominio del latín, griego, francés, italiano y portugués.

En 1922 se la admitió como socia en el Ateneo de Madrid. El 13 de octubre de 1923 ingresó en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, de cuya sección segunda llegó a ser secretaria. También fue vicepresidenta de la agrupación de Jurados Mixtos.

Vinculada a la Agrupación Femenina de Acción Republicana, perteneció a la Asociación universitaria femenina, de cuya Junta Directiva formó parte en 1929, siendo presidenta Clara Campoamor. Luchó por el sufragio femenino y por los derechos de las mujeres.

De ideología republicana, en las elecciones de junio de 1931 se presentó como candidata del Partido Republicano Democrático Federal, en la circunscripción de Madrid, obteniendo 1.716 votos, insuficientes para lograr el escaño al que se postulaba.

Exiliada en Panamá, fue profesora universitaria de Derecho Civil (1941- 1942) y de Derecho Romano (1942 -1944). También fue subdirectora de la Biblioteca Nacional (1951), donde se ocupó en la recuperación de las obras de destacados políticos, intelectuales, literatos, filósofos y artistas.

Está incluida en el libro Mujeres que cambiaron nuestra historia, editado por el Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá en colaboración con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Falleció en Panamá el 16 de octubre de 1960 

Elvira Fernández-Almoguera Casas

El camino de la mujer hacia las instituciones jurídicas y políticas en España no fue un proceso fluido, sino una carrera de obstáculos superada por figuras excepcionales. Nombres como Victoria Kent, Clara Campoamor y Julia Álvarez Resano resuenan como los pilares de la Segunda República, pero tras ellas existe una genealogía de mujeres que rompieron techos de cristal en la abogacía y la fiscalía, muchas veces olvidadas por la historia oficial.

Dentro de este grupo destaca con luz propia Elvira Fernández-Almoguera Casas (1907-1938). Natural de Herencia (Ciudad Real) y formada en la Residencia de Señoritas de María de Maeztu, Elvira no solo fue una estudiante brillante, sino una mujer de acción política y jurídica.

En 1929, hizo historia al convertirse en la primera mujer en ingresar en el Colegio de Abogados de Albacete. La magnitud de su hito es sobrecogedora: el Colegio no volvería a ver a otra mujer en sus filas hasta 1970, más de cuarenta años después, debido al retroceso legislativo y social impuesto por la dictadura.

La trayectoria de Elvira fue tan fulgurante como breve. Además de ejercer la abogacía privada, su compromiso con la República la llevó a ocupar puestos de gran relevancia:

Mediadora Social: En 1936, representó al Gobernador Civil para resolver conflictos obreros en las minas de la provincia, una imagen inusual para la época.

Gestión Pública: Fue la primera directora no religiosa de la Casa de Maternidad de Albacete.

Hito en la Fiscalía: Se convirtió en la primera mujer en ocupar un cargo en el Ministerio Fiscal, desempeñando funciones en el Tribunal Popular de Granada y, posteriormente, en la Audiencia de Albacete.

Liderazgo Colegial: Fue la primera mujer en formar parte de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Albacete como diputada 4ª.

La vida de Elvira se apagó prematuramente en agosto de 1938, a los 30 años, debido a una afección cardíaca. Su fallecimiento fue sentido como una gran pérdida para las organizaciones antifascistas y republicanas, que veían en ella un "valor positivo" por su entusiasmo y capacidad.

Incluso tras su muerte, el régimen franquista no cesó en su persecución: en 1940, el Tribunal de Responsabilidades Políticas incoó un expediente contra ella, un reflejo de la voracidad represiva de la época que no respetaba ni la memoria de los fallecidos.

Hoy, su nombre recupera su lugar en la historia, simbolizando a toda una generación de mujeres que creyeron que la justicia y la igualdad eran posibles a través del Derecho.

Emelina Carreño Pareja:

Natural de Alcázar de San Juan y nacida en el año 1912, fue elegida Miss España el 27 de enero de 1931 y se convirtió en una de las españolas más populares, alternando su protagonismo en los periódicos y revistas Ilustradas con las artistas de cine, del teatro, de la canción y con políticos y militares.

Era hija de un camarero del casino de Alcázar de San Juan. Enrique Molina, un sombrerero local, convenció a sus padres para que la dejasen competir representando a La Mancha en la tercera edición del concurso de Miss España, que en la noche del 24 de enero se celebraría en el salón de fiestas del Gran Metropolitano de Madrid.

Llegado el concurso, desfiló con un precioso traje de crep-sousse con encaje de bordado de ballet y no tuvo muchos problemas para conseguir un triunfo arrollador frente a las otras siete jóvenes. Su imagen comenzó a hacerse popular entre todos los españoles, gracias a las portadas que protagonizó y a las imágenes del documental rodado durante el acto.

Coronada reina de la belleza, Emelina regresó a su pueblo natal como una gran heroína. Unas 20.000 personas fueron a recibirla a la estación del tren.

Emelina marchó a París para competir por el título europeo, pero aquí no tuvo tanta suerte. No obstante, el Ayuntamiento de Alcázar la declaró hija predilecta y dio su nombre a la Plaza de la Justa y los homenajes y reconocimientos se sucedieron por diferentes lugares de La Mancha, donde se deseaba halagar a esta nueva Dulcinea. Su presencia se anunciaba como reclamo en corridas de toros, partidos de fútbol, bailes, teatros y concursos de belleza. En su nombre se publicitaron productos cosméticos, fue la imagen del almanaque de la casa de papel de fumar Bambú, mientras el estribillo de un pasodoble dedicado a ella afirmaba que era lo más grande de la nación.

Concluido su mandato, Emelina se alejó de los focos de la popularidad. Residiendo ya en Madrid, se le ofreció ser modelo, pero prefirió una vida más sosegada, trabajando en su oficio de costurera para la casa de modas Flora Villareal. Contrajo matrimonio con Antonio Sánchez Martínez, técnico de una fábrica de harinas, y vivió recordando su triunfo como una aventura de juventud. El 21 de enero de 1999 falleció en la capital de España a los 87 años, sin haber tenido hijos.

 

TERCER BLOQUE: mujeres manchegas en acontecimientos históricos

Guerrilleras de Valdepeñas:

El 6 de junio de 1808, la población de Valdepeñas opuso una fuerte resistencia a las tropas napoleónicas del general Belair y sus habitantes con rudimentarios útiles de defensa. Entre los guerrilleros más destacados estuvieron dos mujeres: “La Galana” y "La Fraila", que junto a otros compañeros impidieron la llegada de las tropas francesas a Bailén favorecieron el triunfo del General Castaños.

"La Galana"

Juana María Gabina Galán y Heredia nació en Valdepeñas el 25 de octubre de 1787. El 6 de junio de 1808, salió a la puerta de su casa, que es hoy el pasaje de San Marcos, armada con una porra a matar a todos los soldados franceses que ante ella caían del caballo, sometiéndose al peligro de resultar herida de un sablazo o algún disparo. Sólo tenía 20 años. Formó parte de la Junta de Defensa, preparando a las mujeres para arrojar aceite y agua hirviendo desde las ventanas de sus casas a las tropas enemigas. Gracias a sus valerosos hechos recibió el sobrenombre de “La Galana”, que se deriva de su apellido. El 2 de mayo de 1810 contrajo matrimonio con don Bartolomé Ruiz de Lerma Fernández-Escribano.  El 24 de septiembre de 1812 murió víctima de su primer parto a la edad de 24 años.

“La Fraila”

Fue santera de la ermita de Consolación en Aberturas, actual pedanía de Valdepeñas. Se desconoce su identidad. Los únicos datos que se saben es su sobrenombre, derivado de su oficio, que era viuda y que tenía un hijo adolescente llamado Juan Ramón. El 30 de mayo de 1808 dio la voz de alarma en el Ayuntamiento de Valdepeñas de que la ermita que ella guardaba había sido saqueada por las tropas del General Dupont, que avanzaba hacia la Batalla de Bailén. Tras esta alarma se trasladó a la Virgen de Consolación a la Iglesia Mayor de la villa y se organizó una Junta de Defensa, presidida por el cura Calao, que terminó por cortar el paso a los franceses el 6 de junio en la llamada Contienda de Valdepeñas, con la que se logró evitar el refuerzo de Dupont en Bailén y se evacuó a todos los invasores de La Mancha, a pesar de que la villa de Valdepeñas fue incendiada. La Fraila, sin embargo, se distinguió tres años más tarde, cuando la provincia ya estaba ocupada por las tropas francesas. En mayo de 1811, el guerrillero Francisco "Chaleco" evacuó el cantón francés de La Solana, produciéndole varias bajas, teniendo la guerrilla española como única baja la del hijo de la Fraila, Juan Ramón, que se había enrolado en la mencionada guerrilla. La tropa francesa huida, compuesta por un centenar de soldados, se acuarteló en la ermita de Consolación que la Fraila guardaba. Allí, la mujer los recibió, les dio de comer y sirvió vino hasta que todos quedaron dormidos. Entonces, como venganza por la muerte de su hijo, atrancó las puertas de la ermita y colocó bajo el altar los barriles de pólvora que los franceses transportaban. Con una tea ardiendo prendió los barriles y voló la ermita, inmolándose con ella, muriendo también bajo el fuego el centenar de soldados. La ermita fue destruida por completo. La gesta de La Fraila fue el detonante para que la provincia de La Mancha fuera completamente desocupada de tropa al año siguiente.

Terreras de Tomelloso:

Fueron un grupo de mujeres trabajadoras de finales del siglo XIX y principios del XX que se encargaban de extraer la tierra durante la construcción de las tradicionales cuevas vinícolas de Tomelloso, realizando un trabajo físico duro y fundamental para la economía local. Fueron pioneras en España al usar pantalones para trabajar.

Bajo Tomelloso se extienden más de 2.000 cuevas-bodega excavadas a mano durante el siglo XIX y principios del XX. Sin embargo, para que ese mundo subterráneo existiera, fue necesaria una figura hoy mítica y casi olvidada: la terrera.

Mientras los hombres (los picadores) se encargaban de horadar la dura roca caliza y el "toscano" para crear las bodegas, las terreras —generalmente mujeres jóvenes y niñas— realizaban el trabajo físico más agotador de la superficie: extraer el escombro.

Su nombre proviene de la "tierra" o el residuo que sacaban del subsuelo. Eran el motor logístico que permitía que la excavación no se detuviera.

El trabajo de una terrera consistía:

El llenado: Abajo, en la oscuridad de la cueva, se llenaban los capachos (cestos de esparto) con la tierra extraída.

El ascenso: Las terreras subían los capachos por las estrechas escaleras de la cueva o los izaban mediante poleas a través de las lumbreras (las rejillas de ventilación que aún se ven en las aceras de Tomelloso).

El vertido: Una vez en la calle, debían transportar ese peso —a veces hasta 20 o 30 kilos sobre la cabeza o el hombro— hasta los carros que se llevaban el escombro a las afueras de la ciudad.

El papel de la mujer en la economía de Tomelloso fue fundamental. Mientras la ciudad se transformaba en la mayor productora de alcohol vínico del mundo, las terreras demostraban una resistencia física y moral inquebrantable, pues trabajaban a la intemperie, bajo el sol abrasador de La Mancha o el frío cortante del invierno. Sin ellas, las impresionantes cúpulas de las cuevas y las tinajas de barro no habrían tenido espacio donde reposar. Ellas "vaciaron" la ciudad para que Tomelloso pudiera llenarse de vino.

También son conocidas por ser las primeras mujeres que utilizaron el pantalón largo en su trabajo, prenda, hasta entonces, exclusiva de los hombres. La principal razón fue la comodidad, la protección física y la funcionalidad, aunque también se atisbaba cierto rasgo de rebeldía; convirtiéndose así en vanguardia del feminismo manchego y en un símbolo temprano de la mujer trabajadora que desafiaba los códigos estéticos por pura eficacia laboral.

Hoy, Tomelloso rinde homenaje a estas mujeres. Las terreras están representadas en una escultura en la Plaza de España y han sido ampliamente pintadas y fotografiadas. Visitar una cueva en Tomelloso hoy no es solo admirar la ingeniería popular o el vino; es recordar el eco de los pasos de las terreras subiendo y bajando, construyendo la historia desde el subsuelo.

Motín de las mujeres:

En el año 1920, ante la escasez de comida, las mujeres se amontonaban en el ayuntamiento de Ciudad Real para recibir unos vales para harina y aceite. El 21 de septiembre de ese año los vales no llegaron lo que, unido a la desidia del alcalde, hizo que las mujeres se revelaran. A continuación, se unieron los hombres y se formó un motín que causó grandes disturbios en la capital.

En esa época y en el Ayuntamiento se repartían habitualmente unos vales con los que luego se podía adquirir medio litro de aceite. Ese día las mujeres esperaban desde el amanecer sin que se repartiesen los referidos vales. Como el malestar venía de lejos (además, una gran plaga de langosta en el campo y la incidencia del pedrisco durante el mes de mayo habían agravado la situación) comenzó la protesta y las autoridades, en lugar de intentar reconducirla, en alguna medida la avivaron (el Gobernador Civil llegó a manifestar: “si no les daban bonos en el Ayuntamiento se lo procurasen libremente”, en referencia al aceite).

Si bien las protestas las comienzan las mujeres, luego entran en acción los hombres, algunos armados con azadones, barras de hierro, palos y mazas.

Los amotinados abuchearon al alcalde, al gobernador y apedrearon a la Guardia Civil y causaron diversos destrozos en el comercio y la industria, así como el incendio de automóviles. La panadería de los Ayala es asaltada y esparcidos por el suelo los sacos de harina. También la bodega de Ricardo Arévalo, donde se abren los caños de las tinajas de vino. La salchichería de la viuda de Mazo sufre graves destrozos. La casa del presidente de la Cámara de Comercio e Industria, Policarpo Núñez, es apedreada y su establecimiento se libra gracias a la Guardia Civil. Asimismo, es asaltado el comercio de Ponciano Montero, como otros bares, tiendas y los molinos de aceite del alcalde, Juan Medrano, en la calle Paloma, y del marqués de Treviño, en la calle Postas.

El día 22 se reúnen los miembros de la Cámara de Comercio en sesión extraordinaria. El presidente cita graves perjuicios por saqueos y añade que los sucesos son provocados por la imprevisión de las autoridades, principalmente del alcalde, al retardar el reparto de los vales del aceite. Y propone elevar una enérgica protesta al presidente del Consejo de Ministros y al ministro de la Gobernación, solicitar la destitución de gobernador y alcalde, indemnizar a los comerciantes afectados y mantener los comercios cerrados hasta que se garantice el orden público.

Se produce la dimisión del gobernador (José Muñoz Oñativia, vizconde de San Javier) y del alcalde (Juan Medrano y Rosales Maldonado), asegurándose la tranquilidad y el orden gracias a la enérgica intervención de la Guardia Civil, que controla la ciudad tras llegar numerosos guardias de otras localidades. Para dar sensación de completa normalidad se procede a la apertura del comercio y se felicita al gobernador interino, señor Carrión, presidente de la Audiencia provincial, por hacerse cargo del mando de la provincia.

 

Fuentes:

Mujeres referentes de Castilla La Mancha: [Exposición itinerante]. / [Ilustraciones Coco Escribano] - Cuenca: Instituto de la Mujer de Castilla La Mancha

Leonor Serrano: educadora i feminista en temps de canvis (1890-1942) / Inmaculada Artero Broch, Miquel Ortells Roca. - Castelló de la Plana: Publicacions de la Universitat Jaume I

La Escuela de la República / Leonor Serrano

Instituto de la Mujer de Castilla La Mancha / Becas “Leonor Serrano Pablo”

González Ortiz, José (1951-)   Elisa Cendrero: (aquella dama de una Ciudad Real), 1888-1977 / José González Ortiz.  -- Puertollano: Ediciones C&G, 2012.

Página web del Museo Elisa Cendrero

Cultura Castilla La Mancha/ Cinco mujeres de Castilla La Mancha que rompieron moldes

Diccionario biográfico de Castilla La Mancha / Jantipa García Jiménez

Web Universidad Autónoma de Barcelona / Mujeres juristas pioneras / Concha Peña Pastor

Web Ayer y Hoy / PERSONAJES Y LUGARES: Concha Peña Pastor

POVEDA SANZ, María. “Mujeres y segunda enseñanza en Madrid (1931-1939). El personal docente femenino en los institutos de bachillerato”. Tesis doctoral, Facultad de Educación, Universidad Complutense de Madrid. 2014

Elvira Fernández-Almoguera

Diccionario Biográfico de Castilla La Mancha / Elvira Fernández-Almoguera

Elvira Fernández-Almoguera, primera fiscal en la historia de España / Ángel Martín-Fontecha Guijarro / Herencia.net / 19.02.2019

Emelina, la belleza que alumbró a La República: el origen de los concursos de misses en España, 1929-1932 / Enrique Sánchez Lubián. Ciudad Real: Diputación Provincial de Ciudad Real, Área de Cultura, 2009 (Biblioteca de autores manchegos; 167)

Pioneras. Castilla La Mancha 2025. Cartas sobre las vidas de Juana María Galán y la Fraila. Grupo de la Unidad de Igualdad de Género de Castilla La Mancha.

Web La Brújula Verde / Juana Galán y la Fraila, heroínas de la guerra de la Independencia

Web La Mancha Denominación de origen / Terreras de Tomelloso, vanguardia del feminismo manchego

Blanco y Negro (20.11.1896)

Web ABC / Moda / Las primeras españolas en llevar pantalones para trabajar, las de Tomelloso

La Cámara de Comercio e Industria de Ciudad Real (1912-2012) Cien años de actividad económica en la provincia. Isidro Sánchez Sánchez y Patricia Franco Jiménez (Coordinadores). Ciudad Real 2012

El Pueblo Manchego (del 22 al 28 de septiembre de 1920)

El motín de las mujeres (21.09.1920) / Juan Carlos Buitrago Oliver. Aquí nunca pasó nada: Ciudad Real entre líneas (ss. XIII a XXI) / 1ª ed. - [Ciudad Real]: Serendipia, 2025 (Ciudad Real Ensayo; 17)

 

Imágenes:

Introducción: Grupo de mujeres llamadas Ángeles Galán Calderón, Carmen Leal, Juliana Rincón, Evelia Sierra y Sagrario Galán, paseando por la calle Real de Piedrabuena (Ciudad Real) durante las Fiestas Patronales. 1950. Fondo Los Legados de la Tierra. Archivo de la Imagen de Castilla-La Mancha.

Leonor Serrano Pablo: La Ilustració Catalana / Les Mestres pensionades a Roma 23.02.1914.

Elisa Cendrero: Diccionario Biográfico de Castilla La Mancha / Elisa Cendrero

Antonia Roldán: Diccionario Biográfico de Castilla La Mancha / Antonia Roldán

La Xantipa: La Jantipa, una mujer de leyenda de Pilar Serrano de Menchén / Lanza Digital 04.02.2022

Concha Peña Pastor: La Esfera 26.07.1930

Elvira Fernández Almoguera: Web Cultura Castilla La Mancha / Retrato de Elvira Fernández-Almoguera retocado por José Vergara.

Emelina Carreño: Postal publicada por el fotógrafo Alfred Noyer en el estudio Saint-Mano de Paris. 1931

Guerrilleras de Valdepeñas: Web del Ayuntamiento de Valdepeñas / Fotografía de La estatua de La Galana en Valdepeñas

Las terreras de Tomelloso: Blanco y Negro 20/09/1896

Motín de las Mujeres: El público formando cola en la puerta de un estanco un día de saca / Vida Manchega 10.2.1920



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares