HUELLAS DE TINTA Y PAPEL. RADIOGRAFÍA DE LA PRENSA EDITADA EN MIGUELTURRA 1888-1913

Artículo publicado en el Nº 6 de la revista de la Asociación Malastardes de Miguelturra del año 2025.

La prensa escrita en España experimentó una transformación significativa entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, consolidándose como un actor clave en la vida política, social y cultural del país.

En este periodo, debido a los avances tecnológicos en la impresión y a un lento pero constante aumento de la alfabetización, se asistió a un crecimiento notable en la cantidad de periódicos, revistas y semanarios publicados, no solo en las grandes capitales, sino en la gran mayoría de ciudades y pueblos de la geografía nacional. Este aumento del número de publicaciones estuvo acompañado por una gran diversidad temática y de formatos: diarios de información general, periódicos políticos de diferentes ideologías (republicanos, socialistas, carlistas, etc.), prensa satírica, revistas ilustradas, publicaciones especializadas en literatura, arte, oficios, deportes, prensa femenina, etc.

La prensa se convirtió en un importante medio de expresión y difusión de las diferentes corrientes políticas e ideológicas que agitaban la sociedad española de la época. Los periódicos actuaban como portavoces de partidos políticos, sindicatos y otros movimientos sociales y muchos periódicos adoptaron un tono polémico y partidista, incluso dentro del mismo espectro ideológico solían debatir de forma agresiva y combativa.

Por otro lado, se comenzó a profesionalizar la figura del periodista, con la aparición de asociaciones de prensa y una mayor conciencia de la importancia de la ética y la objetividad (aunque esta última no siempre se practicara).

Miguelturra no fue ajeno a este movimiento, más bien al contrario, pues en el periodo comprendido entre los años 1888 y 1913 se llegaron a editar, publicar y difundir hasta cuatro periódicos desde la localidad. Entre las características de estos periódicos tenemos:

- Todos tuvieron una vida breve. El que más se mantuvo activo, La Juventud Leal, no llegó a los tres años de vida.

- No ha llegado ningún ejemplar de ellos hasta nuestra época, pero si se conocen datos de todos a través de referencias que se hicieron en otras publicaciones coetáneas. Al respecto, es muy curioso, por ejemplo, que un periódico editado en Palma de Mallorca se haga eco de un artículo publicado en uno de Miguelturra. Esto era algo muy normal en esa época, básicamente en las publicaciones editadas en provincias y pueblos y se debía a que las redacciones de los periódicos mantenían correspondencia con las de otras a nivel nacional. Esa correspondencia era recíproca y servía para tres cosas: darse a conocer a través de otras publicaciones (que hablaban de lo que había publicado la emisora), intentar ganar suscriptores (existía la suscripción por correo) y tener noticias de lo que publicaban otros diarios para poder rellenar sus propias ediciones alabando o criticando los artículos y noticias que publicaban los demás.

- Ninguno de ellos fue de información general, tres eran de temática política y uno laboral.

Para poner en perspectiva la importancia de estas publicaciones hay que dar un repaso a su línea temporal. Hubo tres que surgieron en el espacio de 11 años (dos de ellas coincidieron en el tiempo), 14 años después apareció la cuarta y, desde entonces, no se publicó (con Depósito Legal) nada en Miguelturra -exceptuando los programas de ferias y fiestas- hasta 1979 con La Estrella. Nuestra patrona; publicación anual (solo salieron cuatro números, el último en 1982) editada por los sacerdotes de la parroquia. Y tras ella, la revista cultural Aquilice editada desde la Biblioteca Municipal de Miguelturra ya en 1983. Es decir, en el espacio de 25 años surgieron cuatro publicaciones, pero tuvieron que transcurrir 66 años para ver de nuevo en la calle una publicación editada en Miguelturra.

Los periódicos editados en Miguelturra en los años comprendidos entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX fueron: La Juventud Leal (1888-1892), Los Soldados de Cristo (1891), El Heraldo de la Mancha (1899) y Vida Labriega (1912-1913).  Paso a analizar lo que se conoce de cada una de ellas.

LA JUVENTUD LEAL

La Juventud Leal fue una publicación decenal con ideología carlista que extendió su vida desde noviembre de 1888 hasta 1892. Su fundador y director fue Segundo Galán Rivas.

“Se anuncia la próxima publicación en Miguelturra de un nuevo periódico carlista con el título de La Juventud Leal” (La Unión Católica 10.11.1888). Con esta rimbombante frase se hace público en el diario católico-conservador editado en Madrid La Unión Católica la aparición del periódico La Juventud Leal en Miguelturra. Además, afirma que con él serán ya “cuatro periódicos que destacan la política carlista pura” los que se publiquen en la provincia de Ciudad Real. Al respecto, en el diario liberal La Iberia anuncian que “al carlismo le ha salido un nuevo adalid” refiriéndose a ese primer número (La Iberia 02.12.1888).

En la portada del primer número, dejando ya muy clara su ideología carlista, y como encabezamiento, publicó una carta remitida a Carlos María de los Dolores de Borbón y Austria Este (al que los carlistas reclamaban como rey legítimo).

Dado el interés histórico que supone el conocimiento de las primeras palabras escritas en el, hasta ahora, primer periódico conocido que se editó en Miguelturra, la transcribo de forma completa:

“Vos que ahora, desgraciadamente, lamentáis la ingratitud de súbditos antes fidelísimos a vuestra santa causa; Vos que sois intransigente en cuestión de principios, por más que las calumnias de algunos de vuestros antiguos servidores, hoy rebeldes digan lo contrario; Vos que anatematizáis el liberalismo, ya manso, ya fiero, como lo anatematiza la Esposa de Cristo; Vos que ¡tantas y tantas veces! salvasteis la tradición gloriosa de nuestros padres y la conserváis aún incólume y sin mácula para dicha del pueblo español y honra de los leales; Vos, SEÑOR, admitid con vuestra R... benevolencia esta nueva publicación, la más humilde, sin duda, de la comunión carlista; pero también la que está más pronta a obedeceros. Su Redacción, compuesta de jóvenes manchegos católicos tradicionalistas, exclaman en este día, llenos sus corazones de entusiasmo y júbilo verdadero: ¡Viva la Religión católica! ¡Viva León XII, Papa-Rey! ¡Viva España! ¡Viva el R... D. Carlos! ¡Muera el liberalismo con todas sus formas y ramificaciones!” (La Fe 01.12.1888)

No solo entre los periódicos de tendencias políticas distintas se producían grandes polémicas a través de artículos críticos, satíricos e hirientes en esa época; sino que también eran comunes entre los de la misma tendencia. Segundo Galán y, por ende, La Juventud Leal tuvo unas cuantas. Un claro ejemplo es el periódico carlista La Unión Católica que tuvo varias con la publicación miguelturreña.

Así comenta refiriéndose precisamente a la salida de La Juventud Leal: “En Miguelturra, provincia de Ciudad Real, ha empezado a publicarse un periodiquito de tendencias carlistas, pero de formas integristas y sardanescas. Como que en su último número llama a los de Nocedal «ruines villanos, vestidos de guiñapos a guisa, de miserable librea que sacan a relucir la podre e inmundicia que llenan las manchas de su falsa intransigencia». [Qué asco! Pero dice luego La Juventud Leal y fuerte de estómago: «Nuestra humilde publicación ha caído cual una bomba en el campo liberal.» — ¿Cual una bomba? Quizás; pero al estallar creemos que no habrá parte dolorida más que las narices. Las cuales tendrán que ser tapadas cuidadosamente por donde quiera que pase esa bomba” (La Unión Católica 12.12.1888). De este artículo de La Juventud Leal se hace también eco La voz de la Patria (13.12.1888), mostrando su disconformidad con el ataque que se produce en la publicación editada en Miguelturra a los seguidores de Nocedal (que acababa de fundar el Partido Integrista, una escisión del carlismo), pero sin tanta vehemencia.

Otro capítulo más de los enfrentamientos de La Juventud Leal con La Unión Católica lo tenemos el 12.02.1889 cuando este último publica: “Escribe La Juventud Leal, de Miguelturra: ¡Oído a la caja!... ¡Alerta, pistolos! «Han sido arrojados a escobazos del Centro Moral de Gerona, los periódicos ramoniles El Siglo Futuro, Dogma y Razón y El Integrista, cerrándoles per omnia secula seculorum las puertas de dicha sociedad.» A los noce-ladinos de acá le aplicaremos por último remedio, ya que no bastan buenas razones, unas cuantas dosis de jarabe de palo limpio. En la farmacia de El Veneno darán razón. —Feria, 6, Ciudad-Real.»—¡Jarabe de palo limpio...! Estos carlistas de Miguelturra son, por lo visto, grandes lógicos y donde no llega la lógica, aplican el palo. Por si llega. Pues auguramos mal de los integristas de Miguelturra, si sus ex-correligionarios les aplican ese jarabe de que La Juventud Leal habla.”

Otras publicaciones aparecidas en La Juventud Leal y que conocemos de diferentes fuentes son las siguientes:

- En el periódico de Valdepeñas con nombre El Legitimista se da fe de un artículo publicado en La Juventud Leal por el entonces seminarista Ignacio L. de Megereliza sobre una polémica ocurrida en Villanueva de la Fuente por el matrimonio no muy bien visto de un profesor y una profesora de la localidad y la conveniencia de si debían seguir ejerciendo como profesores (El Legitimista de Valdepeñas 25.01.1889).

- En junio de 1890 La Juventud Leal ofrece una primicia: la revista político-militar de ideología carlista El Estandarte Real va a realizar para 1891 un almanaque “elegantísimo y lujoso” (El Estandarte Real 07.1890).

- Y en febrero de 1891 se publica en La Juventud Leal un artículo a favor de la creación de la Liga católica nacional de periódicos que había promovido El Norte Andaluz de Jaén (El Norte Andaluz 21.02.1891).

La Juventud Leal participó en dos proyectos de índole carlista a través de donaciones. Ambos tenían como principal protagonista al aristócrata, historiador, arqueólogo y político carlista Enrique de Aguilera y Gamboa, Marqués de Cerralbo (con su legado se construyó el actual Museo Cerralbo de Madrid).

El primero se produjo a inicios de 1899 cuando se lanzó una campaña a nivel nacional para erigir un monumento conmemorativo del establecimiento de la Unidad Católica en España. El monumento, proyectado por el mencionado marqués de Cerralbo, consistiría en una gran pirámide representando la conversión de Recaredo que se instalaría en Toledo. La Juventud Leal se une a la cuestación (El Legitimista de Valdepeñas 12.04.1899). Aunque, entre otras iniciativas, se organizó un acto en Toledo para colocar la primera piedra del monumento al que fue invitado La Juventud Leal (El Eco de Daimiel 22.05.1889), finalmente, la pirámide no se construyó y, hasta la fecha, se desconoce el paradero del dinero recaudado (El XVII Marqués de Cerralbo 1845-1922. Iglesia y carlismo, distintas formas de ver el XIII centenario de la unidad católica. Agustín Fernández Escudero).

El segundo corrió a iniciativa de El Correo Español y consistió en la adquisición de una obra de arte como regalo por los servicios prestados a la causa carlista al Marqués de Cerralbo. La Juventud Leal colaboró con la cantidad de 80 reales (El Correo Español 28,10,1892).

Una de las cosas que más llamó la atención en la prensa afín de la época fue la publicación por parte de La Juventud Leal desde el verano de 1890 de un álbum de tradicionalistas o carlistas manchegos, según podemos leer el 01.08.1890 en el semanario ilustrado de ideología carlista publicado en catalán Lo Crit d’Espanya. Esta publicación añade que lo harán con una mejora del papel que le hará ser un periódico más elegante y están convencidos que con esta idea ganarán más adeptos. Para llevar a cabo esta idea, Segundo Galán, director del periódico, pidió permiso a través de una misiva al mismísimo Carlos María de los Dolores de Borbón y Austria Este; permiso que concedió gustoso (La Fe 11.06.1890). El único personaje del que tenemos constancia que apareció en este álbum fue el del carlista, alcalde de Ciudad Real y tío de Segundo Galán, José Serrano Curruchaga. Tras el fallecimiento de este último se publicó en esa galería un artículo en el que se alabó hasta el extremo toda su trayectoria vital (El Correo Español 12.11.1892).

En mayo de 1892 se anuncia la suspensión temporal del periódico (El Oxomense 07.05.1892) y es en noviembre de ese mismo año cuando aparece su último número.

La Juventud Leal se puede considerar como una publicación unipersonal, ya que, su creador, alma máter, editor, redactor y director fue Segundo Galán Rivas y la utilizó para dar a conocer y defender sus ideales tradicionalistas y carlistas. Si que contó con colaboradores y articulistas, pero todo el peso de la publicación recaía en él.

Segundo nació en 1870 y era hijo de un carlista asesinado (La Lid católica 10.06.1896). Se desconoce su lugar de nacimiento, pero sí que vivía en Miguelturra desde niño donde asumió los ideales de su padre y se convirtió en un joven y radical carlista muy activo, emprendedor y luchador. Fundó La Juventud Leal cuando contaba con apenas 18 años y no le importó viajar por parte del territorio nacional para dar a conocer su periódico y confraternizar con diarios de ideología afín. Así lo atestiguan sus visitas a Badajoz (El Avisador de Badajoz 20.12.1888), Barcelona (El Estandarte Real 06.1889), Madrid (La Fe 11.11.1889) o Girona (Boletín de Primera Enseñanza 13.10.1891).

En abril de 1891 se traslada a vivir de Miguelturra a Ciudad Real, concretamente a la calle Caballeros, 6, figurando esta dirección desde entonces como la del periódico (El Avisador de Badajoz 30.04.1891).

Falleció en Madrid donde fue a tratarse de una grave enfermedad que padecía el 17 de mayo de 1896, cuando solo contaba con 26 años. Dejó viuda. (El Correo Español 20.05.1896 y La Lid Católica 10.06.1896).

 

LOS SOLDADOS DE CRISTO

Fue un semanario de carácter monárquico católico que se empezó a publicar en Ciudad Real en noviembre de 1888. Su fundador fue Romualdo Fuentes Altafaj (antiguo redactor de El Manchego) y se consideraba un periódico de lucha, de combate, de batalla contra el liberalismo (El Eco de Daimiel 03.11.1888 y 14.11.1888).

En febrero de 1891 se trasladó su edición a Miguelturra llegando a coincidir con La Juventud Leal (La Controversia 19,02,1891). En cuanto a las posibles causas de este traslado pudo estar la económica, con la intención de abaratar costes debido a la pérdida de suscriptores.

Una vez instaurado en Miguelturra y al igual que La Juventud Leal, Los Soldados de Cristo se suma a la creación de la Liga Nacional de la prensa católica (El Norte Andaluz 21.02.1891).

La única noticia aparecida en la prensa sobre lo publicado por Los Soldados de Cristo mientras se editaba en Miguelturra es referente a un artículo sobre Nocedal y la posibilidad de que su ideología no fuera monárquica, sino republicana y, por lo tanto, alejada del carlismo (El Guadalete 31,03,1891 haciéndose eco de lo publicado en El Siglo Futuro).

A pesar del traslado a Miguelturra, los suscriptores siguieron disminuyendo y en agosto de 1891 el semanario cierra para siempre, algo que sus enemigos recogen con regocijo como se expresa en la publicación satírica editada en Barcelona La Carcajada: “También ha resultado muerto cadáver el órgano de los íntegros, en Ciudad Real, titulado Los Soldados de Cristo. Gracias a Dios que se le ha dejado de profanar. La causa ha obedecido a la falta de suscripciones. Esta nueva decepción es el testigo más fiel de que ha bajado el papel del comediante Ramón.” (La Carcajada 14.08.1891). La alusión a Ramón es a Ramón Nocedal de quien sí eran partidarios los editores de Los Soldados de Cristo, al contrario que los de La Juventud Leal.

 

EL HERALDO DE LA MANCHA

Semanario, seguramente de carácter liberal, que se editó en Miguelturra en 1899 pero que también se distribuyó en Ciudad Real. Tuvo una corta existencia.

Como ya observamos en La Juventud Leal, una forma de promocionar la nueva prensa que iba saliendo a la calle era la de visitar redacciones de otras publicaciones para que estas se hicieran eco de ello. El Heraldo de la Mancha no fue ajeno a esta actividad y a través de algún responsable del periódico, de algún emisario o de alguien de confianza que vivía en esas zonas, se pasó por algunas redacciones.

La primera noticia que se tiene de El Heraldo de la Mancha la encontramos publicada el 10.11.1899 en el periódico toledano La Campana Gorda en la que se notifica que han visitado su redacción y define este periódico como: “semanario independiente, defensor de los intereses generales de Miguelturra”.

La siguiente visita se produce en Gerona. Con una escueta nota se hace referencia a ella: “Hemos recibido la visita de El Heraldo de la Mancha, periódico que se publica en Miguelturra (Ciudad Real)” (El Heraldo de Gerona 16.11.1899). En el siglo XIX e inicios del XX era muy común bautizar a periódicos con el nombre de Heraldo seguidos de la localidad, ciudad, comarca, etc. sin necesidad de que siguieran una misma ideología o intereses políticos similares. Era un nombre recurrente debido a las dos acepciones que recoge el diccionario: “mensajero” o “aquello que anuncia algo que va a suceder”.

El 21.01.1900 en el periódico editado en Daimiel, El Daimieleño, podemos leer que se ha producido una nueva incorporación en la redacción de El Heraldo de la Mancha de Miguelturra: «Ha entrado a formar parte de la Redacción del Heraldo de la Mancha, nuestro querido amigo el bizarro teniente de infantería D. Ramón D’ Opazo y Majan, redactor- jefe de El Daimieleño.” A continuación, le dan la enhorabuena y aclaran que Ramón D’Opazo seguiría escribiendo también en El Daimieleño. Efectivamente, se trató de un gran fichaje para El Heraldo de la Mancha, pues Ramón D’Opazo y Maján (o Magán en algunas fuentes), natural de Daimiel y de descendencia gallega era un héroe de la guerra de Filipinas y, posteriormente y tras casarse con una torralbeña, llegó a ser alcalde de Torralba de Calatrava, escribiendo algunas publicaciones sobre esta villa donde está considerado uno de sus personajes ilustres (Lanza Digital 03,10,2015).

La última noticia que se conoce de El Heraldo de la Mancha de Miguelturra fue sobre un artículo que publicó acerca de la visita a Ciudad Real de la maestra, periodista, primera mujer miembro del Partido Republicano Federal y activista feminista Belén de Sárrega. Del texto se desprende que en El Heraldo de la Mancha no se le tenía mucha simpatía ni a ella ni a sus ideales: “Muy en breve llegará a Ciudad Real doña Belén Sárraga, «célebre librepensadora» y representante del partido feminista. El objeto que la conduce es el celebrar una o… más conferencias, según la acogida que tenga. Nosotros prometemos «honrarla» con la ausencia, aunque diera muchas. Las «majaderías» que pueda decir las estamos oyendo casi a diario. ¡Hay tanta sensatez!”. Este artículo lo conocemos porque el periódico La Unión Republicana de Palma de Mallorca que si era afín al pensamiento de Belén de Sárrega lo saca a la luz criticándolo de la siguiente manera: “Vamos a ver Sr. «Heraldo» ¿quién resulta más majadero, el que por medio de escrito y publicidad se atreva a insultar a una respetable, dignísima y virtuosa joven, cuyo grado de ilustración sea tal vez muy superior al que desde las columnas del «Heraldo» denigra a aquella, ola que en uso de su perfecto derecho y en defensa de un ideal al que rinde culto fervoroso, acude al terreno legal de la propaganda de una idea? Para nosotros no ofrece dudas el dilema que dejamos planteado, lo que tal vez no tengan caletre para comprender, los topos sacritanescos que cometen la «valentía» de insultar desde «El Heraldo de la Mancha» a la joven directora de «Conciencia Libre». ¡¡¡Cuánta desvergüenza!!!” (La Unión Republicana 14.02.1900)

Tras esta fecha no se vuelve a saber nada más del periódico miguelturreño, por lo que nos hace suponer que poco después se dejó de editar; aunque en diciembre de 1900 apareció otra publicación con el mismo nombre en Ciudad Real comandada por el abogado, concejal del ayuntamiento de Ciudad Real, diputado provincial y gobernador interino Julián Arredondo Viñas. Perduró hasta abril de 1901 y se desconoce si esta publicación fue una continuación de la de Miguelturra o solo tomó su nombre.

 

VIDA LABRIEGA

Fue un periódico mensual de seis páginas dedicado a la agricultura aparecido en las navidades de 1912 y que se repartió, al menos, en los primeros meses de 1913 de forma gratuita.

De esta publicación es de las que menos datos se conocen, no obstante, gracias a una pequeña noticia aparecida en el periódico El Pueblo Manchego de Ciudad Real, en la que denomina a Vida Labriega como “hoja de propaganda”, seguramente por su carácter gratuito, sin pretender tener un sentido peyorativo; sabemos que surgió en el seno del Sindicato Agrícola de Miguelturra, que seguía las directrices de nuestro ilustre paisano Francisco Rivas Moreno y que sus redactores eran personas de la localidad que colaboraban de forma entusiasta y altruista (El Pueblo Manchego 08,01,1913). Lógicamente debía estar dedicado exclusivamente a noticias relacionadas con el mundo de la agricultura.

 

Fuentes:

Ciudad Real y su Prensa: 1811-2021 / Isidro Sánchez Sánchez; [prólogo de José María Barreda Fontes]. Ciudad Real: Serendipia, 2022

De las gacetas al .com: la prensa en la provincia de Ciudad Real (1812-2007) / Ricardo Ortega Olmedo, Isidro Sánchez Sánchez. Ciudad Real: Centro de Estudios de Castilla-La Mancha, 2007.

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